Modelos de educación integral en Brasil

Cuanto más, mejor

Marcos Magalhães
Fecha: 23/03/2012
Autor: MIDES

El viernes 23 de marzo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Instituto Nacional de la Juventud (MIDES – INJU) realizaron una actividad en la que se presentó una propuesta educativa de escuelas de tiempo integral, llevada a cabo en el nordeste brasilero.

Marcos Magalhães, ingeniero brasileño, presentó este proyecto que impulsa y gestiona desde 2010 en 200 escuelas en el nordeste de Brasil. Estuvieron presentes el ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, el director Nacional de la Juventud, Matías Rodríguez, referentes de distintos programas co ejecutados por del MIDES - INJU otras instituciones, y referentes Ministerio de Educación y Cultura, Universidad de la República, Consejo Directivo Central y Universidades del Trabajo del Uruguay, entre otros.

Las escuelas medias y superiores de tiempo integral de Brasil equivalen a la educación secundaria en Uruguay. El proyecto llevado a cabo por Magalhães propone cursos de ocho horas diarias y una formación educativa pública especializada en preparar al joven para su futuro, para su inserción en el mercado laboral, para alcanzar sus sueños.

Magalhães habló de tres aspectos esenciales que hacen a la necesidad de crear estas instituciones educativas. Primero, reconociendo la realidad de que los jóvenes son el futuro, hay que rediseñar una institución educativa para que los prepare. Segundo, en Latinoamérica se cuestiona si sirven o no las escuelas de tiempo completo. “Ese es un dilema falso, las escuelas sí sirven cuando son integrales”, cuando preparan y acompañan a la vida educativa de los alumnos. Y por último, los jóvenes no tienen que ser elementos pasivos de su proceso educacional, sino actores en el proceso de diseño y en la conducción de su educación.

“Los jóvenes que inician ahora ciclo básico están siendo educados para profesiones que todavía no existen, la dinámica del mercado laboral implica que estas escuelas tienen que tener un diseño que mire al fututo y no al pasado. Significa que la utilización de tecnología digital en el proceso de enseñanza y aprendizaje es inexorable”, sentenció.

“Los pedagogos tienen que conocer a sus alumnos por nombre y apellido, conocer a sus padres porque son los co-educadores del proceso. Se educa en las clases, en el corredor, en el baño, en la biblioteca, en el patio. Los profesores tienen que salir de su papel, se transforman de profesores a educadores en todos los espacios y los tiempos de la escuela”, destacó.

Dentro de las escuelas hay dos factores básicos para su desarrollo: la gestión y la pedagogía. En cuanto a la gestión, Magalhães explicó que se manejan con un consejo gestor ejecutivo compuesto por gestores (empresarios), profesores, secretaría institucional, asociaciones, padres y alumnos. En cuanto a la cogestión dijo: “Una escuela es una empresa pequeña, que planifica, planea, ejecuta, chequea, evalúa y acompaña” desde l equipo gestor, los educadores y los alumnos.

Respecto al modelo pedagógico, comentó: “No educamos sólo para que el joven absorba contenidos sino para que se direccione hacia su proyecto de vida. Las escuelas deben ser una formación académica de excelencia, prepara para el mundo del trabajo, preparar para la vida”.

Tanto el director del INJU como el ministro de Desarrollo Social resaltaron las acciones que desde MIDES - INJU se desarrollan con el objetivo de fortalecer las políticas educativas, siendo parte de los procesos de vida estudiantil de las y los adolescentes y jóvenes del país, sobre todo, políticas que atiendan específicamente la reinserción educativa y el acompañamiento en la trayectoria hasta su culminación; así como también la elaboración de accones para que la juventud se inserte en el mercado laboral sin dificultades.

Al final de la presentación de Magalhães, referentes de distintos sectores y programas intercambiaron sus opiniones acerca de la posibilidad o no de aplicar un sistema educativo integral en Uruguay. Las opiniones diferían, mas todas coincidían en contribuir al desarrollo del sistema educativo con el objetivo principal de preparar a las y los jóvenes con las herramientas necesarias, no sólo porque son el futuro sino porque son el presente del país.